Cuidarse a si mismo, al medioambiente y hacerlo disfrutando de una alimentación rica en sabores. Así de golpe, podría parecer un objetivo demasiado amplio para ser posible.

Lo cierto es que el mercado de la alimentación saludable, está empezando a ofrecer muchas y diversas alternativas, pero al mismo tiempo, cierto nivel de confusión entre los consumidores. Distinguir qué es lo sano o no parece cuestión de modas. Saber qué es lo ecológico o no, requiere de un esfuerzo de investigación por parte de los usuarios que sólo una parte muy concienciada de la población parece encontrar la motivación para hacerlo. Y creer que una alimentación saludable puede ser variada y deliciosa, es algo que las primeras etapas del desarrollo de la categoría, parecía empeñada en demostrar imposible.

El gran desafío por tanto de las marcas que se posicionan en la categoría de la alimentación saludable, es que la propia categoría se va definiendo según el posicionamiento de dichas marcas. El efecto que produce esta circunstancia, es que una marca puede sacar de la categoría a otra con relativa facilidad, y por tanto van surgiendo nuevas categorías y subcategorías con confunden al usuario en perjuicio de éste y de las propias marcas.

Vrai, marca de yogures ecológicos, ha tomado las riendas de esta situación con una estrategia de posicionamiento muy clara y ejecutada con gran eficacia didáctica. Su objetivo es el de darse a conocer, educando al consumidor en las posibilidades de sabor, las realidades de lo ecológico y en los beneficios del cuidado personal, de una forma unificada.