Menos es más. Paradoja, moraleja o chiste… el caso es que por más que pueda ser provocadora, esta afirmación puede salvar tu marca.

Las Marcas Blancas han chupado mucha rueda. Han aprovechado las categorías desarrolladas por los fabricantes, se han colado en los lineales al lado del líder, clonando su propuesta y a veces hasta su packaging, pero a un precio inferior. Una fórmula que puede considerarse ventajista, pero que ha demostrado ser apuesta ganadora.

Pero también es verdad que han evolucionado mucho y se han convertido en marcas con todos los honores. Hoy las conocemos como marcas propias de la distribución e inundan los carritos de la compra. Ahí donde hay un producto de estas características, hay movimiento.

8 de cada 10 consumidoras de todos los espectros sociales representados en las tiendas y grandes superficies, lo confiesan, ellas realizan habitualmente un movimiento tan automático como certero.

Tuerce la esquina con su carro, anda erguida realizando un sutil movimiento de cuello de arriba abajo analizando con mirada de águila el contenido de los lineales de su derecha.

Demostrando una sangre fría a prueba de bomba, va pasando por delante de los productos, y recorre metro a metro, a velocidad meticulosamente estable todo el pasillo.

De pronto, sin prácticamente mirar hacia su izquierda, estira el brazo, con un ángulo respecto del suelo propio de la mismísima estatua de la libertad, y alcanza sin que nadie pudiera esperarlo, una lata de tronco de palmito de marca blanca.

Satisfecha y orgullosa de su maniobra, se dirige a la zona de cajas, para irse a casa con otro gran éxito en su expediente.

¿Cómo es posible que esa lata de tronco de palmito haya sido la única fuente de interés de todo el pasillo?

La Marca Blanca:

  1. Sabe construir el momento de compra.
  2. Ha dejado que la tienda hable por ella.
  3. Nunca habla de sí misma pero hace que los consumidores la recomienden.

El 59,26% de marketinianos piensa que los consumidores hacen caso de las ofertas de la tienda, más que de lo que recomienda su entorno (33,33%) o de lo que las propias marcas dicen de sí mismas (7,41%)*.

Las “marcas de distribuidor” han aprendido mucho de los fabricantes. Es hora de que estos se animen a aprender de ellas.

 

Miguel Martínez

Director de procesos ROI

Fuente: Estudio de Expectativas y Tendencias Promocionales. Junio 2016. Viva Marketing.