¿Por qué a la prensa no le interesan mis envíos? ¿Por qué no publican mis notas y comunicados? ¿Por qué los periodistas no me responden? Entender las necesidades de los periodistas, adaptarte a cada medio o saber distinguir lo que es de verdad relevante son algunas claves para que tu comunicación te dé los resultados que esperas. Pero hay más…

Lo primero que debes tener muy claro es que ni el medio tiene la obligación de difundir tus contenidos ni el periodista forma parte de tu agencia o departamento de comunicación. Y cuidado con la persistencia cansina, porque conseguirás el efecto contrario: si el e-mail no da error es que el destinatario lo ha recibido correctamente y si él no devuelve tu llamada es porque no está interesado. Por mucho que insistas, su interés no va a aumentar… pero quizá sí su animadversión hacia ti.

Quizá deberías dejar de quejarte por tu falta de éxito y preguntarte qué necesita realmente un periodista, su sección, su cabecera, sus lectores y reflexionar sobre cómo abordar una estrategia de comunicación certera. Desde Sheridan Comunicación te damos diez pistas para conseguirlo.

  1. Personaliza el mensaje. No existen propuestas de comunicación estándar ni para la marca ni para el periodista. Cada uno tiene necesidades propias y hay que saber detectarlas, anticiparse a ellas.
  1. Es prioritario generar contenidos de interés, segmentados, novedosos, originales, pero siempre rigurosos y veraces. Preferentemente redactados en tono objetivo y con lenguaje periodístico. Difunde contenidos didácticos siempre que resulte posible.
  1. Ten presente la cabecera a la que te diriges: no es lo mismo la sección diaria de un medio generalista que sus suplementos semanales, un deportivo que un lifestyle, un económico que un sectorial. Ni siquiera se trata la información de idéntico modo en la prensa digital que en papel. Adapta los contenidos que van dirigidos al universo on line: permite compartir las noticias en cualquier dispositivo y potencia la deseada viralidad.
  1. Destierra el corporativismo. Nada le horroriza más a un profesional de la información que la publicidad velada y la intención de vender una marca o producto. Publicity y publicidad son disciplinas antagónicas. Los periodistas son informadores, no prescriptores.
  1. No confundas comunicación interna con noticias de interés general. Hay hitos corporativos que solo interesan a los inversores, accionistas, empleados y públicos internos de una compañía, jamás a un medio de comunicación (ni a sus lectores).
  1. La selección de un buen titular y un asunto de interés en el e-mail abre puertas: pero es complejo dar en el clavo. Piensa en clave informativa.
  1. La nota de prensa no ha muerto, pero existen otras piezas que aportan valor añadido y que pueden convertirse en herramienta de trabajo para un periodista. Son más complejos de elaborar, pero los manuales, informes, guías y decálogos te posicionarán como experto en una temática o sector, y además de generar publicaciones inmediatas, también lo harán en el medio plazo.
  1. Potencia el contacto directo. A los profesionales de los medios les vendemos información y contenidos a diario desde las agencias (con la complejidad que eso conlleva). Conocerte personalmente y saber cómo trabajas les dará confianza y credibilidad.
  1. Vincula la comunicación tradicional a las piezas y contendidos audiovisuales y a las redes sociales, pero sin perder la esencia genuina de cada canal de comunicación.
  1. Profesionaliza la comunicación. Delega solamente en auténticos especialistas en la materia. Déjate aconsejar por los expertos. No solo te asegurarás una eficaz gestión integral de tus relaciones con los medios, sino que además evitarás cometer errores que pueden tener consecuencias imprevisibles.

 

Carmela Díaz

Directora Sheridan Comunicación