A pesar de la experiencia, parece que algunas marcas siguen obsesionadas con perseguir al consumidor de hoy, intentando acotar su movimiento, predecir sus comportamientos, influir en sus preferencias, comprender sus aleatoriedades. Al fin y al cabo, encasillarlos y arrinconarlos para poder seguirlos con más facilidad.

Esto es lo que refleja un reciente estudio de Vente-privee, que si bien es exhaustivo y meritorio de un halago, no deja de destapar un hecho: Los anunciantes tienen enormes dificultades para alcanzar al consumidor.

Un estudio de Vente-privee analiza a los compradores online españoles

Think Outside the Box, o lo que es lo mismo, cambiemos la perspectiva de las cosas. Si es tan complicado alcanzar al consumidor hiperactivo e hiperconectado, ¿Porqué no hacernos los encontradizos? Y, si procedemos de este modo, ¿Porqué no?, incluso seamos juguetones aprovechando que hoy más que nunca, somos capaces de hablar de tu a tu con nuestros consumidores.

Aunque parezca complicado, lo cierto es que hoy los consumidores interactúan con las marcas más que nunca. Ellos quieren hablar. Pues hablemos. Sólo hay que ponérselo fácil y asegurarnos de que nosotros (como anunciantes) escribimos el guión, que nos permitirá ser relevantes en cada fase del ciclo de compra.